FRAN Y ROCÍO

3 de Marzo de 2018

Amanecía el día un poco encapotado y amenazante, pero como siempre, la ilusión por coger la cámara y ponernos a hacer lo que más nos gusta estaba muy por encima de cualquier amenaza climatológica.
Pusimos rumbo hacía la capital sevillana, donde Fran, Rocío y sus familias nos estaban esperando, cada uno en sus respectivos domicilios y con los sentimientos a flor de piel, como es normal en estos días nupciales.
Puntualmente llegamos a cada domicilio y comenzamos a captar cada gesto, cada sensación, cada risa y cada momento de los distintos procesos que fueron sucediendo durante la mañana. El recibimiento de ambas familias, excelente, el trato aún mejor, así que el buen ambiente y la naturalidad fluía de manera autónoma, lo que nos ponía en bandeja momentos espectaculares, preludio de lo que se viviría momentos después en la Iglesia de San Juan de la Palma.
Explotaron las emociones, igualmente las lagrimas, familiares y amigos, daban testimonio de lo que allí estaba ocurriendo y a la vez, se sentían privilegiados de poder vivir esos momentos, junto con Fran y Rocío. Nosotros también, los obturadores funcionaban al 100%, e incluso alguna lagrimilla escapaba por mi mejilla. Las lecturas en al altar dieron el banderazo de salida a las emociones.
Preciosa ceremonia, ¡sí señor!
El broche de oro se puso de manifiesto en la Hacienda Atalaya Alta, donde el aperitivo, dio paso a un banquete de categoría y posteriormente, los artistas invitados, actuaron de manera espectacular, animando, divirtiendo y haciendo bailar incluso a los más pasivos.
Doy fe de que todo salió genial, que invitados y familiares, jóvenes y menos jóvenes, disfrutaron de lo lindo en esta magnífica jornada y para que así conste, sirvan estas imágenes de tan inolvidable enlace.
Felicidades Fran y Rocío, de parte de todo el equipo de “Jose Angel Vidal Fotógrafos”.

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